Jorge Ramos
Ninguna muerte llega en buen momento. Pero el asesinato en México del agente estadounidense, Jaime Zapata, cayó en un terrible momento político y ya afectó la tensionada agenda antidrogas entre México y Estados Unidos.
La muerte del agente del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) daña aún más la ya negativa imagen de México como un país semicontrolado por los narcotraficantes. También llevará a más congresistas norteamericanos a pedir un mayor control de la frontera, olvidándose de la legalización de 11 millones de indocumentados.
No comments:
Post a Comment